Geopolítica internacional y alineamiento: las consecuencias del seguidismo
Da vergüenza ajena ver a este gobierno de cipayos vendepatrias subordinar la política exterior argentina a los caprichos de Washington y Tel Aviv, regalando nuestra histórica tradición de neutralidad y paz. Mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada aplauden cualquier payasada internacional, nos meten en un quilombo bárbaro poniendo en riesgo la seguridad de nuestra propia gente por pura alcahuetería ideológica. Se llenan la boca hablando de libertad pero avalan masacres y desestabilizaciones globales, demostrando que no les importa nada la soberanía ni los derechos humanos. Con Néstor y Cristina éramos un país respetado en el mundo que defendía el multilateralismo, y ahora nos convertimos en el furgón de cola de potencias extranjeras que nos usan de mandados. ¿Hasta cuándo van a seguir haciendo papelones internacionales agachando la cabeza ante los poderosos en vez de defender los intereses de la patria?