¿El espacio público en Recoleta debe regularse ante la invasión comercial?
No podemos dejar de notar cómo se está desfigurando el espacio público en barrios históricos como Recoleta con locales que parecen sacados de un parque de diversiones berreta, priorizando la estética barata por sobre nuestra identidad arquitectónica. Entiendo que hay que dejar laburar al sector privado y que el mercado se regula solo, pero el liberalismo bien entendido también cuida el patrimonio y las normas de convivencia urbana, sin caer en el estatismo berreta de prohibir todo pero tampoco dejando que cualquiera haga cualquier cosa en la vereda. Al final del día, si nos llenamos de cartelería impostada y de mal gusto, perdemos eso que tanto nos costó construir como ciudad moderna y civilizada. ¿A ustedes les gusta este nuevo perfil estético o prefieren un poco más de orden institucional en la calle?