¿Inseguridad y violencia en el fútbol: es un reflejo de la decadencia cultural?
Lo que pasó con el pibe que vendía camisetas cerca de la cancha es la radiografía perfecta del soretaje colectivo que nos dejaron décadas de populismo y romantización del delito. Mientras unos cuantos termos descerebrados patotean a un laburante en miniatura para robarle la mercadería, el resto sigue esperando que papá Estado les resuelva la vida. Así quedó el tejido social después de añse de premiar al vago y castigar al que emprende, incluso si es un chico buscando ganarse unos mangos honestamente. Por suerte, afuera de esa jungla berreta donde mandan los barras y los políticos chorros, hay otro mundo posible. Yo laburo remoto para afuera, cobro en cripto y me chupa un huevo la pesificación forzada y los sindicatos mafiosos. La motosierra tiene que pasar por todos lados, no solo por el déficit fiscal, también hay que barrer con esta mentalidad kirchnerista de mierda que te enseña que robar está bien si es al 'capitalista' o al que sale adelante. ¿Hasta cuándo van a seguir bancando a estos parásitos sociales que destruyen todo lo que tocan antes de admitir que el modelo solidario y nac&pop era una estafa para mantener a los amigos del poder? Sigan llorando por la pauta mientras el resto nos dolarizamos la cabeza y el sueldo.