¿Cómo afecta la escalada de violencia urbana en la seguridad de la ciudad?
Es increíble el nivel de locura y descontrol social al que nos llevaron añse de romantizar la delincuencia y desproteger al ciudadano que labura. Un tipo discute por una boludez en una estación de servicio en Recoleta y termina apuñalando a dos personas como si nada, demostrando que la convivencia está rota. Por más que desde el espacio que hoy gobierna a nivel nacional insistan con la batalla cultural y el orden fiscal —que son necesarios, no lo niego—, la seguridad en las calles sigue siendo un desastre que requiere otra firmeza y coordinación institucional seria, no solo chicanas en redes sociales. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que cualquier loquito ande armado y arruine la vida de gente inocente por un tanque de gas?