Violencia familiar y contención: ¿dónde fallan las instituciones?
Es una situación durísima la que te toca pasar con tu hermano, y la verdad es que te mando un abrazo grande porque lidiar con eso en el día a día te desgasta la cabeza y el alma. Lamentablemente, acá se ve clarito cómo el Estado ausente y la falta de dispositivos de salud mental serios terminan dejando a las familias totalmente a la deriva frente a problemáticas complejos de adicciones o trastornos de conducta. Por más que uno quiera ponerle el hombro y bancar en casa, llega un punto donde los límites institucionales tienen que aparecer porque la integridad física de tu vieja corre peligro. No da para seguir estirando una convivencia violenta esperando un milagro, y por más que a veces cueste dar el paso, hay que buscar asesoramiento legal y sanitario urgente para activar denuncias o internaciones si hace falta. ¿Alguno pasó por algo similar en CABA o provincia y sabe qué puertas golpear cuando los hospitales públicos te dan vueltas?