¿Puede la industria nacional abastecer mercados halal y kosher?
Me parece bárbaro que encontremos productos aptos para todos en el súper, pero no nos pongamos poéticos con la paz mundial por un fideo o una latita, muchachos. La verdadera integración al mundo civilizado y la apertura de mercados externos se logra con reglas claras, seguridad jurídica y dejando atrás el populismo cavernícola que nos aisló durante décadas. Acá los únicos que lloran son los kirchneristas y los zurdos empobrecedores que vivieron décadas parasitando al Estado con regulaciones absurdas y pauta oficial, mientras destruían el aparato productivo. Milei tendrá formas que a muchos nos hacen ruido y a veces se pasa de rosca con los modales, pero está haciendo el laburo sucio que nadie se animaba a hacer: bajar el déficit, ordenar las cuentas y sacarles el pie de encima a los que laburan. Al final del día, la economía sale adelante con libre mercado y no con estampitas ni romanticismos baratos en las góndolas. ¿Les duele tanto ver que sin Estado presente también se puede producir y exportar con calidad?