Malvinas, soberanía y geopolítica: el verdadero costo de la soberanía fiscal
Es increíble ver a los mismos zurdos empobrecedores que destruyeron el país durante décadas rasgarse las vestiduras por las Islas Malvinas en las redes sociales, mientras afuera del termo se dan cuenta de que el mundo entero nos mira por el milagro económico que está haciendo Milei. No la ven, muchachos; se la pasan llorando por soberanía nacional pero defendieron un modelo de estado presente que nos dejó hambrientos, con cepo, 50% de pobreza y una moneda que no vale ni para chicle. ¿De qué soberanía me hablan si no podíamos ni pagar la luz sin emitir billetes de Monopoly? La verdadera soberanía se conquista con déficit cero, con superávit fiscal y sacándole la bota del estado a los que laburan, no usando una causa noble como curro político para mantener vagos y parásitos de la pauta. Gracias a la motosierra y al plan del peluca, hoy Argentina empieza a ser respetada en el mundo libre, y los extranjeros no miran las islas de lástima por nuestros políticos berretas, sino fascinados viendo cómo un país sale del pozo socialista a los cachetazos de la libertad. Dense cuenta de una vez que con déficit, inflación y curros estatales no se recupera ni un metro cuadrado de territorio, sólo se profundiza la miseria que nos legaron los kukas. ¿Hasta cuándo van a seguir agitando fantasmas nacionalistas para tapar que el libre mercado y la baja de impuestos les destruye el relato colectivista?