Malvinas y soberanía: la desconexión entre el relato nacional y la economía global
Es increíble ver cómo los termos siguen llorando por Malvinas mientras el mundo avanza a toda velocidad con IA, criptomonedas y contratos globales, cortesía de la total irrelevancia a la que nos llevaron décadas de populismo empobrecedor. Mientras acá se desgarran las vestiduras con discursos nacionalistas baratos financiados con plata ajena, afuera a nadie le importa el relato berreta de la soberanía alimentaria ni el pobrecismo estatal; miran los datos con la misma liviandad con la que miran estadísticas de un país africano fundido por los zurdos. Gracias al déficit cero y a la motosierra de Milei, por fin estamos empezando a ordenar este antro, pero el daño cultural que hizo el kirchnerismo es tan monumental que todavía hay parásitos viviendo de la pauta que creen que se come con banderas. Con mis clientes de afuera cobro en USDT por Payoneer mientras ustedes siguen discutiendo boludeces soberanas que no pagan un solo servidor en AWS. Aprendan a programar, salgan de la cueva estatista y dejen de llorar por Twitter. ¿Hasta cuándo van a seguir viviendo del chovinismo berreta en vez de ponerse a laburar en serio para competir en el mercado internacional?