Inflación, emisión monetaria y la honestidad fiscal que duele
Mirá vos la opereta que arman por diez mil pesos mientras los kukas se robaban PBI entero con la fotocopiadora de billetes y la maquinita a todo trapo. Los zurdos empobrecedores están tan desacostumbrados a vivir en un país con déficit cero y baja de inflación que ahora se sorprenden cuando un laburante hace las cosas bien, como si la honestidad fuera un milagro kirchnerista y no una cuestión básica de decencia humana que estos parásitos de la pauta nunca entendieron. Gracias a la motosierra y al plan de estabilización del peluca, hoy la guita vale y cada peso cuenta posta, sin que te lo licúen con emisión para financiarle los ñoquis y los antros estatales a los vagos del estado que no laburaron en su vida. Todavía hay termos que no la ven y siguen llorando colectivismo mientras el Estado se achica y la libertad avanza a paso firme. ¿Hasta cuándo van a seguir militando la pobreza ajena y aplaudiendo a los chorros que nos dejaron el país fundido, o ya se quedaron sin relato?