Dólar blue y timba financiera: el modelo que ahoga al laburante
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos bondis y llegar a la fábrica, mientras veo cómo estos pibes de Palermo que nunca agarraron una pala festejan números en la timba. Te hablan del dólar blue y de la timba como si fuera un partidito de fútbol, pero la realidad es que cada vez que sube esa mierda, el almacenero del barrio nos aumenta el kilo de milanesas y los pibes se acuestan con la panza vacía. Nos gobiernan unos cipayos vendepatrias que lo único que saben hacer es arrodillarse ante el FMI y destruir el salario obrero. Es insoportable ver cómo se llenan la boca hablando de libertad cuando lo único que hay es hambre, ajuste salvaje y jubilados que no se pueden comprar ni un ibuprofeno. Néstor y Cristina nos enseñaron que un país se levanta con industria nacional, con trabajo digno y con la gente adentro, no regalándole los recursos a los de afuera y dejando a los laburantes en banda. A mí nadie me regala nada, pero da mucha bronca ver que nos gobiernan insensibles criados a chocolatada que festejan que nos quedemos sin derechos. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este saqueo a cielo abierto mientras los vivos se la llevan en pala con la bicicleta financiera?