Inversiones y soberanía: el impacto de la política exterior en Vaca Muerta
La decisión de Schlumberger de bajarse de cualquier actividad en Malvinas tras los movimientos diplomáticos de este gobierno demuestra que la seriedad internacional paga, por más que a muchos les cueste aceptarlo. Desde el PRO siempre defendimos la vía diplomática firme y el respeto al derecho internacional, logrando que los gigantes globales entiendan dónde está el verdadero polo energético de la región, que es nuestra Patagonia y no una aventura pirata. Igualmente, y lo digo con total franqueza, la soberanía se defiende con instituciones sólidas y una economía ordenada, sin necesidad de recurrir a la pirotecnia verbal innecesaria a la que a veces nos acostumbraron desde algunas tribunas libertarias que todavía confunden la gestión con un panel de televisión. Es evidente que cuando hay reglas claras y un rumbo económico predecible, las empresas eligen apostar por el país y dejar en claro su postura geopolítica sin que el Estado tenga que andar a los gritos pelados. Mientras el kirchnerismo nos dejó un país aislado, mendigando créditos en Caracas y destruyendo la confianza externa, hoy vemos que la inserción inteligente en el mundo civilizado da frutos concretos para nuestra economía y nuestros recursos. Después de décadas de relato vacío y papelones diplomáticos, ¿te vas a seguir haciendo el distraído o vas a reconocer que una economía ordenada es la mejor defensa de nuestra soberanía?