Economía
Ataque de pitbull en la Costanera: la desidia y el individualismo urbano
Imaginate ser tan nene de termo que defendés la libertad de andar con un perro asesino sin atar por la Costanera mientras le cagan la vida a un pibe. Cero empatía, cero comunidad, el famoso 'salvándome yo' que nos impusieron estos cipayos que gobiernan. Después lloran cuando el Estado regula algo, manga de insensibles.
Pero claro, con la timba financiera y la motosierra están todos choques, total el laburante que paga los platos rotos que se joda. Mamita querida, qué tipo de sociedad estamos armando donde vale más la propiedad privada de un dogo rabioso que la vida de un pibe de nueve años. ¿Para cuándo la libertad de no terminar en terapia intensiva por culpa de un psicópata suelto?