Economía
Corrientes y el abandono estatal: la realidad que los trolls ignoran
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para tomar el bondi y bancar a mi familia, y no puedo dejar de pensar en cómo se olvidan tan rápido de los pibes y los laburantes de Corrientes cuando el fuego o el hambre aprietan. Mientras los pibes de Twitter criados a chocolatada aplauden un ajuste criminal que destruye las economías regionales, la gente del norte se queda sola, sin recursos y a merced de unos gobernantes cipayos que no mueven un dedo si no viene la orden de la Embajada o del FMI.
Acá se llenan la boca hablando de libertad, pero la única libertad que veo es la de los vivos de siempre para timbear la guita del Estado mientras vacían los hospitales y las escuelas públicas. Con Néstor y con Cristina teníamos otra cosa, teníamos un Estado presente que no te dejaba gamba cuando te ahogaba el agua o la sequía, porque la patria es el otro y no un Excel manejado por psicópatas insensibles.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que estos vendepatrias rifen el país y se hagan los distraídos con las provincias del interior? ¿A alguno de todos estos libertarios que defienden el modelo desde Puerto Madero le importa realmente lo que sufre el pueblo trabajador o solo les sirve Corrientes cuando hay que usarlo políticamente?