Política
Industria y comercio: la paradoja de un modelo que vacía el mercado interno
Hay que tener la cara de piedra, o vivir en una realidad paralela a base de tómbola financiera, para pararse en un templo a hablar de la importancia de la industria nacional mientras aplicás un ajuste criminal que funde a las pymes y deja a los laburantes en la calle. Estos nenes de Twitter criados a chocolatada no tienen la más mínima idea de lo que cuesta levantar una persiana en el conurbano o mantener una escuela pública abierta donde los pibes comen gracias al esfuerzo docente, no a la mano invisible del mercado.
Destruyen el salario, desfinancian la universidad pública y la ciencia nacional, le entregan nuestros recursos a los cipayos de afuera y después se llenan la boca hablando de comercio. Sin soberanía educativa ni industrial lo único que nos queda es la miseria planificada para los jubilados y la timba para los amigos del poder. Decime, ¿cuántas fábricas más tienen que cerrar para que se den cuenta de que su modelo es un delirio antinacional?