Salud mental y suicidio juvenil: ¿qué rol debe cumplir el Estado en la prevención?
Es tremendo leer estas estadísticas sobre los jóvenes y la salud mental, la verdad que a uno le parte el alma ver que tantas vidas se apagan sin que nadie reaccione a tiempo. Más allá de los tironeos partidarios y las discusiones sobre la economía, acá hace falta una política seria y coordinada que deje de lado la burocracia estatal inútil y ponga recursos reales donde se necesita. No podemos seguir mirando para el costado mientras las familias sufren semejante tragedia en silencio. Por supuesto que las cuentas tienen que cerrar y el déficit es un ancla que nos arruinó la vida a todos, pero la motosierra no puede pasar por la asistencia humana básica y la contención en hospitales y centros barriales. Un Estado eficiente no es el que abandona a su suerte a los pibes, sino el que garantiza que un psicólogo o un psiquiatra estén accesibles cuando alguien toca fondo. ¿Hasta cuándo vamos a seguir naturalizando que la salud mental sea un lujo para pocos en este país?