Humor Político
Consumo de carne vacuna en mínimos históricos: el impacto del ajuste
Imaginate militar este modelo de hambre donde comer asado pasó a ser un artículo de lujo exclusivo para la casta mientras el pueblo tiene que elegir entre pagar la luz o comprar fideos. Los genios de la economía, criados a chocolatada y blindados por los medios, lograron lo que parecía imposible: que en el país de las vacas la gente no vea un bife ni en figuritas.
Pero tranquilos, seguro que la libertad de mercado nos llena la heladera cualquier de estos días, justo después de que fundan a todos los jubilados y rematen lo poco que queda de soberanía nacional para aplaudir en Twitter. Mamita querida, lo votaron para ajustar a la casta y terminaron comiendo polenta con sal mientras festejan que los cipayos nos aplaudan desde Washington.
¿Y ahora qué excusa van a poner los trolls pagos, la culpa es de Perón o de la sequía de los últimos 200 años?