Humor Político
Salarios profesionales y ajuste: la devaluación del conocimiento
Me levanto a las cinco y media todos los días para salir a laburar como un burro y dejarme el lomo en la fábrica, pero lo que le están haciendo a los pibes que se rompen el alma estudiando en la universidad pública ya es una cargada. Recibirse, meterse en la cabeza añse de libros, guardias y sacrificio para que un nene de Twitter criado a chocolatada te tire un sueldo de miseria que no te alcanza ni para alquilar una casilla es de una maldad tremenda. A estos cipayos vendepatrias les importa un rábano el esfuerzo de los argentinos; lo único que quieren es la timba financiera y que los únicos que vivan bien sean los cuatro vivos de siempre que manejan la guita grande.
Te hablan de libertad mientras te ahogan con tarifas imposibles, te destruyen el poder adquisitivo y dejan a los jubilados comiendo salteado. A mí nadie me regala nada, pero ver cómo vacían el país y destruyen el futuro de los pibes te da una bronca que te sale por los poros. ¿Hasta cuándo vamos a bancar este modelo de hambre y exclusión donde el laburante y el profesional terminan cayendo en la misma miseria?