Política
Inundaciones en el conurbano: la empatía popular frente al abandono estatal
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días, me tomo el bondi con el agua hasta las rodillas y veo cómo los pibes y los animales sufren este ajuste criminal mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada aplauden desde Puerto Madero. Lo que hizo el laburante rescatando al perrito en plena inundación muestra la verdadera solidaridad de los que levantamos este país con esfuerzo, no como estos cipayos vendepatrias que nos gobiernan y destruyen la obra pública.
A esta manga de insensibles no les importa nada la gente ni los más débiles, solo les importa la timba financiera y rendirle cuentas al FMI mientras los jubilados y los barrios populares se hunden en el barro. A mí nadie me regala nada, pero tengo memoria y sé perfectamente quién nos cuida y quién nos usa de descartables.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este modelo de miseria que destruye todo lo que construimos con tanto sacrificio?