Chipa y ajuste: ¿cuánto tardan los libertarios en arruinar la gastronomía?
Imaginate festejar que todavía se puede comprar un chipa mientras te suben la luz, el bondi y te dejan a los jubilados comiendo tierra gracias a la motosierra del psicópata. La casta eran los pibes que querían comer harina de mandioca con queso, seguro. Pero bueno, sigan militando el superávit trucho y la bicicleta financiera de Toto mientras festejan un bizcocho de almidón. Nenitos de Twitter criados a chocolatada que no conocen la calle ni en figurita, mamita querida qué tipo. ¿Para cuándo un impuesto al delirio liberal o ya es pedirle demasiado a este gobierno de cipayos vendepatrias?