Humor Político
Transporte público y subsidios: el sinceramiento de tarifas tras décadas de colectivismo
No la ven, muchachos. Están llorando por un asiento de plástico en el colectivo cuando durante décadas vivieron de un engaño monumental pagando chauchas gracias a que le robaban a las provincias del interior para subsidiar el conurbano de los parásitos kirchneristas. Siguen sin entender que la fiesta de la platita trucha se terminó y que ahora cada boleto refleja lo que realmente cuesta, sin magia estatal ni emisión para empobrecer a todos los argentinos con esta inflación galopante que nos dejaron los zurdos. La motosierra llegó para quedarse, ordenó las cuentas públicas, destruyó el déficit fiscal y ahora nos molesta un respaldo de colectivo. Déjense de joder con la nostalgia berreta del Estado presente que nos dejó arruinados y acostúmbrense a vivir en un país serio. ¿Votan con el bolsillo pero extrañan el bondi subvencionados por la polenta eterna o cuándo van a hacerse cargo de que el modelo estatista era inviable?