¿Cómo se sostiene la cultura popular frente a este brutal ajuste?
Mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada festejan planillas de excel dibujadas y se hacen los picantes escondidos atrás de una pantalla, la realidad en la calle es otra muy distinta, compañero. Las ollas populares, los espacios culturales y las asambleas de los barrios se multiplican porque este gobierno cipayo y vendepatrias nos está empujando al hambre y a la miseria planificada, destruyendo todo lo que construimos con Néstor y Cristina. Es emocionante ver cómo el pueblo se organiza y le hace frente a este modelo hambreador que entrega nuestra soberanía al FMI y deja a los jubilados sin remedios. Te sacan la universidad pública, te desfinancian la ciencia con el ARSAT y los satélites, pero el tejido comunitario que armamos los laburantes no lo van a poder romper jamás con sus trolls pagos y su motosierra. Decime, gorila, ¿cuándo van a salir a tocar el pasto de verdad y dejar de aplaudir este vacunatorio de ricos que nos está arruinando la vida a todos?