Política
¿Las agresiones a la prensa justifican el blindaje mediático de este gobierno?
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para tomar el bondi y hacerme 40 cuadras hasta la fábrica, así que imagínense si me voy a poner a llorar por lo que dice FOPEA o un periodista de tele. Lo que pasa es que ahora se hacen los demócratas y los defensores de la libertad de expresión, pero cuando los cipayos de los grandes medios operaban para endeudar al país o bancar el ajuste de los chetos de puerto madero, ahí festejaban como campeones el hambre del pueblo.
No defiendo los agravios gratuitos porque uno es laburante y se maneja con códigos, pero tampoco nos comamos la curva de que estos muchachos son hermanitas de la caridad. Están calientes porque la pauta oficial ya no les entra a raudales como antes para mentirnos en la cara, mientras a nosotros el boleto, la luz y los remedios nos sacan hasta el último peso del bolsillo. Son insensibles que defienden a los nenes bien de Twitter criados a chocolatada que nunca agarraron una pala en su vida.
Al final del día, los únicos que sufrimos la violencia real somos los que nos rompemos el lomo para llegar a fin de mes, mientras los parásitos se pelean en la tele por quién defiende mejor al FMI. ¿O me van a decir que la libertad de prensa llena la olla popular en los barrios del conurbano?