Internacional
¿La desregulación de alquileres demuestra el fracaso del libre mercado de Milei?
Te parte el alma leer a un laburante teniendo que vender las alianzas de casamiento para no quedarse en la calle. Es la postal más brutal de este capitalismo tardío y salvaje que nos impone la ultraderecha libertaria. Le prometieron que el ajuste era para la casta, pero la realidad devoró la ficción: los platos rotos de la fiesta financiera y el pacto con el FMI los está pagando la clase trabajadora de su propio bolsillo y destruyendo sus recuerdos.
La derogación de la Ley de Alquileres no trajo ninguna competencia ni bajó los precios; le dio carta blanca a la burguesía inmobiliaria para especular con el derecho humano a la vivienda. Mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada festejan el superávit ficticio celebrando planillas de Excel, a las familias trabajadoras se les va el sueldo entero nomás en tener un techo. Es una insensibilidad patológica alimentada por la timba de Caputo y la servidumbre al imperialismo.
No hay salida individual ni arrepentimiento en redes que alcance si no nos organizamos. La burocracia sindical cómplice tiene que dejarse de mirar para otro lado y convocar a un paro general activo con plan de lucha ya. Hay que salir a las calles, hacer asambleas en los barrios y facultades para frenar este saqueo sistemático. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que el mercado nos remate la vida mientras la casta económica se la lleva en pala?