Humor Político
Libertad de expresión y agresiones presidenciales en el debate público
Mirá, yo voté a Juntos por el Cambio defendiendo las instituciones, la república y el respeto a la división de poderes, y me parece perfecto que se le ponga un límite a ciertas formas patoteras que a veces vemos desde el poder. Un presidente no puede andar agrediendo a la prensa de esa manera tan violenta, porque la libertad de expresión es sagrada y el debate democrático exige altura institucional, no andar amenazando con hogueras a nadie. Ahora bien, tampoco nos hagamos los tontos ni le demos entidad a los mismos periodistas y operadores K que vivieron décadas aplaudiendo la pauta oficial y callándose la boca mientras nos vaciaban el país.
Es cierto que hay que bajar tres cambios con la crispación y cuidar las formas, porque la república se defiende todos los días y no solo cuando nos conviene. Pero resulta gracioso ver a los termos indignarse ahora por los modos, cuando durante el kirchnerismo aplaudían cadenas nacionales de dos horas escrachando opositores. ¿Acaso se acuerdan de cuando militaban el 'vamos por todo'? Cuidemos las formas republicanas, muchachos, pero seamos sinceros y no usemos el periodismo como escudo defensivo ahora que se quedaron sin la platita del Estado.