Internacional
Deudores alimentarios en Entre Ríos: la medida que busca frenar la morosidad
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos horas de bondi hasta la fábrica, lloviendo o tronando, para ganarme el mango honradamente y no hacer faltar un plato de comida en casa. Por eso me da una bronca bárbara ver que hay tipos que andan de joda, gastando guita en casinos y bailanta, mientras dejan a sus propios hijos a la buena de Dios sin pasarles un peso para la cuota alimentaria. ¿De qué libertad me hablan estos pibes de Twitter criados a chocolatada si lo primero que vulneran es el derecho más básico de una criatura? Está más que bien que les prohíban la entrada a todos lados a estos parásitos irresponsables que se hacen los vivos con el morfi de los pibes.
Igual, no nos hagamos los tontos, muchachos, porque acá la justicia social y el Estado presente tienen que meter mano dura de verdad, no quedarse solo en la chicana para la tribuna. Si a un laburante le descuentan hasta el aire que respira por cualquier impuesto, a estos tipos que abandonan a sus hijos hay que embargarles hasta las ganas de joder, hermano. No puede ser que un pibe pase necesidades mientras el padre se gasta el sueldo en timba o salidas, dejándole todo el peso de la crianza a las madres que se matan laburando solas en los barrios.
¿A ustedes les parece que estas medidas tibias alcanzan para ponerle un freno a la miseria que provocan los irresponsables o hace falta sacarle hasta la licencia de conducir a todos estos chantas?