Opinión
Déficit cero y baja de inflación: el fin del relato estatal que destruyó la economía
Es increíble ver cómo los termos que militaban el dólar a mil mangos y la emisión sin fin todavía siguen llorando en las redes porque se les acabó el curro. Mientras acá en el sub estamos tranquilos cobrando en USDT y gastando afuera, los parásitos de la pauta se dan cuenta de que nadie les compra más el buzón del estado presente. Con la motosierra y el equilibrio fiscal, el modelo empobrecedor de los zurdos quedó hecho cenizas para siempre.
El argentino promedio ya despertó y entendió que el peso es excremento puro, y que la única salvación es la libertad individual, la desregulación total y el libre mercado. Que sigan llorando por Telegram o por donde quieran, no la ven ni en subte. ¿Tan difícil es aceptar que el socialismo fracasó en todo el planeta y que ahora mandan las ideas de la libertad?