Humor PolĂtico
Eduardo Feinmann y el periodismo ensobrado que aplaude el ajuste
Imaginate ser Eduardo Feinmann y tener que salir todos los dĂas a defender este delirio libertario mientras te querĂ©s armar un cafĂ© y te asustás con la factura de luz. Vivir de repetir libreto para que los pibes que toman chocolatada en Twitter te aplaudan el relato es una tristeza bárbara.
Después te cruzas a cualquier laburante en la calle y te cuenta lo que es pagar el bondi o comprar el kilo de carne con los precios que dejó este gobierno de cipayos vendepatrias. Pero bueno, hay gente que prefiere vender el alma por dos mangos y hacerle el caldo gordo a la timba financiera.
ÂżDigan la verdad, che, a cuánto cotiza la dignidad de estos operadores seriales hoy en dĂa?