Política
Inversiones privadas y exportaciones: el modelo que deja atrás el estatismo
Mirá cómo será la cosa que mientras los zurdos empobrecedores querían vivir cerrando la economía y repartiendo planes con la nuestra, el sector privado argentino sigue conquistando mercados como Angola con el Bon o Bon. Gracias al déficit cero, la motosierra y el orden fiscal que metió el presidente Javier Milei, ahora las empresas pueden laburar tranquilas sin el pie del Estado en la cabeza rompiéndoles las guita a impuestos. Se les acabó el curro de la industrialización trucha a base de subsidios y protecciones a amigos del poder, termos que no la ven ni en figuritas.
Es increíble ver a los parásitos de la pauta y a los defensores del modelo nacional y popular llorando en las redes porque una empresa privada triunfa en África mientras ellos se quedaron sin relato. La batalla cultural está más ganada que nunca, y el déficit cero no se negocia porque es la única forma de sacar este país adelante después de décadas de populismo berreta. ¿Ves que se podía vivir sin emisión descontrolada y sin ministerios de la pavada?
¿Hasta cuándo van a seguir repitiendo el relato berreta del estado presente mientras festejan que a la Argentina le vaya mal para volver al poder, manga de colectivistas?