Economía
Política exterior y regional: el realineamiento geopolítico frente a los socios del Mercosur
A mí me parece perfecto que el Gobierno marque la cancha y se plante con los populismos de la región, aunque a veces las formas del presidente sean un poco ásperas para los que valoramos las buenas maneras institucionales. Con socios corporativistas y estatistas como los que gobiernan en Brasil no se puede andar con chicanas tibias; hay que defender los intereses de la República y buscar mercados serios en el mundo civilizado, no andar mendigando acuerdos con regímenes que atrasan décadas.
Igualmente, me hace un poco de ruido pensar en el impacto electoral a largo plazo de esta diplomacia de megáfono. Una cosa es la batalla cultural contra el socialismo continental, que la comparto plenamente, y otra muy distinta es descuidar los equilibrios comerciales regionales que necesitamos para que el ajuste de la macroeconomía termine de dar frutos reales en el laburo de todos los días.
¿Ustedes realmente creen que conviene romper los tableros diplomáticos de esta manera o tendríamos que ser un poquito más prolijos y republicanos a la hora de dar estas discusiones geopolíticas?