Opinión
Ajuste fiscal y jubilaciones: el impacto real en los bolsillos del conurbano
Me levanto a las cinco y media todos los santos días para tomar el bondi y bancar a mi familia, ¿y sabés qué me encuentro? A estos pendejos deudor de nafta que gobiernan ahora festejando mientras te aumentan el boleto, la luz y los medicamentos de los abuelos. Te hablan de libertad los que jamás agarraron una pala en su vida, pibes criados a chocolatada que aplauden cuando un jubilado no se puede comprar ni un kilo de carne.
Acá no hay magia, es hambre para el pueblo y timba para los amigos del poder. Con Cristina o con Néstor por lo menos el laburante llegaba a fin de mes y se daba el gusto de un asado el domingo, hoy te endeudás hasta para comprar fideos. Nos venden al mejor postor con el FMI mientras destruyen la salud y la educación pública que tanto nos costó levantar.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este ajuste salvaje de los cipayos vendepatrias que nos gobiernan desde una pantalla de Twitter?