Internacional
Inflación, motosierra y el fin de los privilegios corporativos en el transporte
Mirá, entiendo perfectamente la indignación que anda circulando por las redes con todo este sainete del colectivero y el personaje este disfrazado. A muchos les parece un exceso o una falta total de formas, y la verdad es que desde una perspectiva republicana y de respeto institucional a veces nos chocan estos modales tribuneros que maneja el oficialismo. Ahora bien, no perdamos el foco de lo importante: el verdadero quilombo en este país siempre fue la casta sindical y los subsidios millonarios que se robaron durante décadas mientras viajábamos como ganado.
El déficit cero y la baja de la inflación no se consiguen bancando kioscos políticos ni choferes atornillados a privilegios financiados con la plata del contribuyente que se levanta a laburar a las cinco de la mañana. Por más que las formas de Javier Milei nos parezcan a veces discutibles o le falte esa mesura institucional que reclamamos los votantes de Juntos por el Cambio, la dirección económica es la correcta y la batalla cultural contra el pobrismo K hay que darla caiga quien caiga.
¿Hasta cuándo van a seguir llorando por las formas en lugar de hacerse cargo del desastre estructural que dejaron los gobiernos populistas? ¿O me van a decir que prefieren volver al festival de subsidios y cepos con tal de tener modales educados mientras el país entero se funde?