Opinión
Malvinas y política exterior: el reclamo soberano que cruza la región
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para tomarme el bondi y bancar la parada en la fábrica, y ver que de este lado la cancillería parece más un rejunte de cipayos aplaudidores que otra cosa me da una bronca bárbara. Mientras estos pibes bien de Twitter, criados a chocolatada y termos de marca, se hacen los piolas regalando nuestra soberanía a los ingleses y cediendo en silencio, tiene que venir un presidente de afuera a recordarnos lo que es obvio. Las Malvinas son nuestras, carajo, y están regadas con la sangre de los pibes que mandaron a morir en el 82 una manga de milicos irresponsables. ¿A estos vendepatrias les da la cara para seguir entregando los recursos del país a cambio de una palmadita en la espalda de los buitres de afuera? Nos hunden a jubilados y laburantes con el ajuste salvaje mientras rifan la patria al mejor postor. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que gobiernen para los intereses extranjeros y no para el pueblo que se rompe el lomo todos los días?