Humor Político
Blindaje mediático y presupuesto educativo: el rol del periodismo adicto
Qué alivio levantarse todos los días sin tener que venderle el alma al mejor postor para justificar que le saquen el plato de comida a un jubilado o el FONID a los docentes. Personajes como Feinmann y toda esa comparsa de operadores dan verdadera lástima. Se pasan horas en la tele militando el ajuste salvaje de Milei, blindando la timba financiera y festejando que destruyan el CONICET o que las universidades no puedan ni pagar la luz, todo a cambio de mantener los privilegios del poder económico de siempre.
En las escuelas y facultades la realidad es completamente otra. Mientras las docentes le ponemos el cuerpo a aulas heladas, salarios de miseria y pibes que llegan con la panza vacía, estos cipayos serviles te explican con impunidad que la educación es un "gasto fiscal". No entienden nada porque tienen la cabeza podrida por el odio social. Sin educación pública, gratuita y sin ciencia soberana no hay nación posible; le están entregando el país en bandeja al FMI y a los especuladores financieros.
La dignidad del pueblo trabajador y la memoria histórica de nuestras conquistas no se venden por un zócalo de televisión. La patria se defiende en la calle, en las aulas y en los laboratorios, no en los estudios de los dueñse de la pauta. ¿Hasta cuándo se van a comer el verso de estos mercenarios los nenes de Twitter que militan su propia ruina?