Humor Político
Déficit fiscal y reservas del BCRA: el impacto de la política cambiaria en la economía
Me hace gracia leer a estos opinólogos seriales como Tigani llorando por la timba financiera cuando vivieron décadas aplaudiendo el festival de emisión y gasto público que nos dejó al borde de la hiperinflación. Tienen una caradurez tremenda para hablar de plata ajena después de haber destruido el aparato productivo y fundido el Banco Central con el relato nacional y popular. La baja de la inflación y el orden fiscal que está logrando este gobierno duelen porque desnudan la inutilidad absoluta de los parásitos que vivieron del Estado toda su vida.
Ahora bien, más allá del chiquitaje político y las chicanas berretas, creo que como espacio republicano tenemos que exigir mayor previsibilidad institucional y formas más cuidadosas en la gestión económica, sin caer en personalismos mesiánicos ni en la soberbia que a veces se ve en redes. Defender el equilibrio fiscal y la libertad de mercado no significa avalar cualquier narrativa épica de quiniela. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando este nivel de chicana barata en lugar de discutir reformas estructurales en serio?