Política
Elecciones en Brasil: el fantasma de la motosierra y el futuro de la región
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos horas de bondi hasta la fábrica, mientras veo cómo estos nenes de papá criados a chocolatada aplauden cualquier ajuste que nos hunde más en la miseria. Allá en Brasil se juegan algo más que una elección, se debate si el pueblo sigue teniendo derechos o si entregan todo a los buitres de afuera y a la timba financiera. Los cipayos vendepatrias que gobiernan acá están ansiosos por importar esa misma receta de destrucción que deja a los laburantes en la calle y a los jubilados sin remedios.
A mí nadie me regala nada, pero tengo claro que la soberanía no se negocia y que la justicia social no es una entelequia como dicen estos insensibles, es la única forma de vivir con dignidad. Si gana la derecha recalcitrante que propone romper todo con la famosa motosierra, lo único que vamos a ver es más hambre en el conurbano y una patria entregada al FMI por dos monedas. ¿De verdad pensás que regalar el Estado y fundir la industria nacional nos va a salvar, o es el negocio de cuatro vivos que se la llevan toda en pala?