Sociedad
Déficit fiscal y gasto público: la única verdad sobre el equilibrio
Estuve viendo el revuelo que arman los muchachos en los foros queriendo desmentir la realidad económica con relatos que ya no se cree nadie. Es insólito ver cómo algunos todavía defienden el modelo del agite estatal y la emisión sin fin, como si no nos hubieran dejado al borde de una hiperinflación y con la mitad del país bajo la línea de pobreza. El déficit cero y la baja de la inflación no son un invento de un video de internet, son datos concretos que marcan el fin de una fiesta pagada con la guita de los que laburan todos los días.
Por más que duela y que muchos sigan negando lo evidente, ordenar las cuentas públicas y sacarles el curro a los parásitos de la pauta era el único camino posible para salir del pozo. Ya tuvimos décadas de populismo que nos vendieron espejitos de colores mientras destruían el aparato productivo y nos aislaban del mundo. Hoy tenemos una administración que marca un rumbo de sensatez económica, aunque a veces los modos del oficialismo no sean los de un manual de urbanidad republicana.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el ajuste ajeno y viviendo de nostalgias estatistas mientras la inmensa mayoría de los argentinos eligió dar vuelta la página de este quilombo?