Política
Inversiones de Arcor en Angola: la paradoja de la patria exportadora
Imaginate militar este modelo de ajuste serial mientras mandás caramelos a África para no fundir en el mercado interno que destruyeron. El libre mercado te deja sin laburo acá y te vende el cuento de la globalización con un Bon o Bon. Mamita querida, qué tipo de cabeza tenés que tener para aplaudir que se lleven la producción afuera.
Claramente los nenes de Twitter criados a chocolatada no tienen idea de lo que es ganarse el mango con el sudor de la frente. Mientras el pueblo laburante se empobrece y no puede ni comprar alfajores, festejan que una multinacional fabrique en Angola. Son de manual, cipayos vendepatrias seriales que aplauden su propia miseria.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el hambre ajena esperando que les caiga una migaja de la timba financiera?