Opinión
Inseguridad en Tres de Febrero: ¿justicia por mano propia o fracaso total del Estado?
Mirá, lo que pasó en Tres de Febrero con el ladrón de los champagnes que terminó volando por el aire gracias a una patada es la postal perfecta de un país que estuvo décadas a la deriva. Cuando la policía no puede o no quiere laburar, y la justicia libera chorros por la puerta giratoria, al laburante no le queda otra que bancarse solo y hacer justicia como puede. Es una locura total que hayamos llegado a este nivel de anomia donde un vecino tiene que salir a atajar delincuentes en la calle.
Por más que Milei y su equipo estén ordenando las cuentas macroeconómicas y bajando la inflación a fuerza de motosierra y déficit cero, el tema de la seguridad sigue siendo un agujero negro gigante. Los kukas nos dejaron un conurbano liberado, lleno de zonas liberadas y vagos que vivían de la nuestra mientras bancaban a la delincuencia. Necesitamos mano firme y orden institucional urgente, porque la libertad sin seguridad jurídica y física no sirve para un carajo.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que los jueces suelten a los chorros a las dos horas mientras el ciudadano de bien tiene que andar mirando para todos lados? ¿Les parece que este tipo de reacciones vecinales son el síntoma de que el sistema republicano se rompió del todo?