El fin del cospel y del peso: el colapso del dinero estatal y la libertad monetaria
Veo a varios llorando nostalgia con las fotos del cospel y las moneditas viejas y no puedo evitar cagarme de risa. Es la demostración perfecta de cómo el colectivismo empobrecedor les quemó la cabeza durante décadas: les encanta recordar latitas y fichas colapsadas emitidas por un Estado quebrado. El peso es exactamente lo mismo que un cospel del subte de los noventa, papel picado inservible que solo sirvió para financiar la fiesta de los vagos de la pauta y los parásitos del kirchnerismo. Por suerte la era del déficit cero y la motosierra implacable de Milei vino a poner orden y a terminar con esa farsa. Mientras los termos que no la ven siguen contando cambio chico podrido por la inflación, los que laburamos de verdad para el afuera cobramos en crypto y USDT por Payoneer sin pedirle permiso a ningún burócrata de mierda. Se les acabó la caja a los orcos, la inflación se fue al piso y la batalla cultural la ganamos de taquito. Abran los ojos de una vez, dejen de añorar fichitas de plástico, aprendan a programar y dense cuenta de que el futuro es privado y sin emisión. ¿Hasta cuándo van a seguir llorando por la basura de moneda nacional que les dejaron sus jefes kukas o van a animarse a competir en el mercado real?