Política
Financiamiento de la cultura popular: ¿por qué los cipayos odian el arte nacional?
Mientras las corporaciones nos quieren vender cultura enlatada y los nenes de Twitter criados a chocolatada festejan el cierre de editoriales públicas y bibliotecas populares, el verdadero arte argentino sigue resistiendo a pulmón. Un libro hecho a mano, laburado con amor y dedicación, demuestra el valor incalculable de nuestra identidad. Pero para el gobierno libertario, todo lo que no genere ganancia especulativa o no sirva para pagarle la deuda usurera al FMI es un 'gasto superfluo'.
Están destruyendo la educación pública, congelando el presupuesto de las universidades, recortando el FONID y desguazando organismos como la CONABIP y el INCAA. Quieren un pueblo ignorante y dominado, sin memoria ni capacidad crítica, porque le tienen pánico a la cultura nacional y popular. No entienden que la soberanía no se mide solo en dólares para la timba financiera, sino en las aulas, en los talleres y en el conocimiento que defendemos los laburantes todos los días.
Como docente e investigadora, estoy convencida de que con Néstor y Cristina aprendimos que la Patria es el otro y que la cultura es un derecho humano, no un privilegio de clase. ¿Hasta cuándo van a seguir justificando este saqueo cultural los militantes del ajuste salvaje?