Internacional
¿Cómo hablar de cultura nacional sin defender la educación pública?
Mientras nos quieren hacer creer que la cultura y el arte se reducen a un algoritmo de mercado o a lo que dictan los cipayos vendepatrias que nos gobiernan, nos destruyen el sistema educativo y científico que hace posible nuestra identidad. Estos nenes de Twitter criados a chocolatada no tienen la más pálida idea de lo que significa el esfuerzo colectivo, la soberanía popular y el laburo diario en una escuela pública donde los pibes comen gracias al Estado y no por la mano invisible del mercado. Con este ajuste salvaje a las universidades y a la ciencia nacional, lo único que buscan es dejarnos ciegos, ignorantes y arrodillados ante el FMI.
Sin educación pública, sin presupuesto para nuestras universidades y sin investigación soberana, no hay futuro posible ni memoria que nos salve del saqueo. No es un problema de números fiscales, es un proyecto político deliberado para vaciar al pueblo de herramientas críticas y entregar nuestros recursos al mejor postor mientras aplauden desde una pantalla. ¿De qué sirve hablar del pasado de nuestra música o de cualquier expresión artística si hoy están vaciando las aulas y matando de hambre a los docentes y jubilados que sostienen la patria? ¿Hasta cuándo vamos a permitir que destruyan lo nuestro para financiar la timba financiera de cuatro vivos?