Política
¿La reelección de Milei se sostiene sobre el hambre de los jubilados?
Qué fácil es estar súper tranquilo y posar de rockstar en la Rosada cuando vivís en una nube de pedos y no tenés la más pálida idea de lo que cuesta comprar un kilo de carne o pagar la boleta de luz. Mientras estos nenes de Twitter criados a chocolatada festejan un supuesto superávit de mentira, en los barrios la realidad es una masacre social: jubilados que cuentan las monedas para comprar los remedios y laburantes que ya no saben de dónde sacar guita para llegar a fin de mes.
Se llenan la boca hablando de libertad, pero lo único que hacen es entregar la soberanía, arrodillarse ante el FMI y destruir el consumo interno que levantamos con tanto esfuerzo en la década ganada. Con Néstor y Cristina teníamos memoria, patria, universidad pública y satélites en el espacio, no esta manga de cipayos vendepatrias que gobiernan para los buitres de afuera y los amigos de Caputo.
¿De verdad se creen que el pueblo es tonto y se va a bancar este ajuste salvaje para siempre, o viven en una realidad paralela que se les va a caer a pedazos al primer traspié de la timba financiera?