Opinión
Corrupción en el gabinete y recesión económica: el ajuste salvaje que sufre el pueblo
Es una tomada de pelo cósmica ver cómo estos nenes de Twitter criados a chocolatada que hoy nos gobiernan se llenan la boca hablando de casta mientras arman curros monumentales con la nuestra. La recesión económica no es un daño colateral ni un error de cálculo, es el plan sistemático del imperialismo yanqui y la burguesía local para disciplinar a la clase trabajadora y entregar los recursos estratégicos a precio de remate.
Mientras la timba financiera festeja en la rosada, a los jubilados los condenan a elegir entre comer o comprar remedios, y a las universidades públicas las ahogan financieramente porque le temen al pensamiento crítico. Toda esta manga de cipayos vendepatrias insensibles destruye el aparato productivo nacional para beneficiar a cuatro vivos, profundizando un modelo de miseria planificada que nos retrotrae a las épocas más oscuras de nuestra historia reciente.
Frente a este saqueo institucional y social, la única salida posible no es agachar la cabeza esperando las migajas de la burocracia sindical cómplice que mira para otro lado. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando este ajuste criminal sin convocar a un paro general activo y asambleas en todos los lugares de laburo para frenarles el delirio fascista?