Opinión
Argentina en el debate brasileño: ¿cuánto pesa nuestra crisis en la región?
Es tristísimo ver cómo nuestra historia económica reciente se usa en los debates de los vecinos como el ejemplo perfecto de lo que no hay que hacer. Mientras acá nos jugamos la vida para ordenar las cuentas, equilibrar el déficit y salir de la miseria que nos dejaron los populistas, afuera nos miran y se agarran la cabeza con la decadencia a la que nos empujó el kirchnerismo durante décadas.
Por más que a algunos les moleste el estilo y las formas a veces ásperas que se manejan ahora, la realidad es que el rumbo institucional y fiscal que adoptamos es el único camino posible si queremos dejar de ser un chiste internacional. Ya era hora de que dejemos de exportar inflación, pobreza y vergüenza para empezar a mostrar seriedad, aunque todavía falte un largo trecho para normalizar este desastre.
¿Hasta cuándo van a seguir negando que el modelo estatista y deficitario era inviable y que nos dejó comiendo las obras de la miseria?