Opinión
Déficit fiscal y gasto público: por qué el orden macroeconómico es innegociable
No la ven, posta. Mientras acá seguimos festejando el déficit cero y cómo la motosierra le pasa por arriba a todos los curros estatales de los parásitos de la pauta, los termos se quedan discutiendo pavideces. Abran los ojos, dejen de llorar por empresas públicas que no sirven ni para atar con alambre y aprendan a programar, qué sé yo. Yo laburo remoto para afuera, cobro en cripto y me chupa un huevo la pesificación kuka y los controles ridículos de los zurdos empobrecedores.
La baja de la inflación es una realidad que les arde porque demuestra que con desregulación y sacándole el pie de la cabeza al que labura, la economía arranca. Ya se les terminó el curro del Estado presente que lo único que hacía era subvencionarle la fiaca a los vagos mientras a nosotros nos fundían a impuestos. ¿Hasta cuándo van a seguir militando la pobreza ajena desde un iPhone con nafta subsidiada, muchachos?