Base naval integrada en Ushuaia: geopolítica y soberanía real
Por fin se deja de sarandear con la soberanía trucha de los parásitos de la pauta que se llenaban la boca hablando de Malvinas mientras se robaron hasta el agua de los floreros. Con el presidente Milei pasamos de los discursos vacíse a los hechos concretos, aliándonos con los que defienden el mundo libre y marcando presencia posta en el Atlántico Sur. Qué manera de arderles la cola a los zurdos empobrecedores que regalaron puertos a potencias extranjeras y ahora lloran porque hacemos geopolítica en serio con la motosierra pisando fuerte. Es hermoso ver cómo la baja de la inflación y el déficit cero nos devuelven la dignidad como país serio, dejándole claro a los colectivistas que la soberanía no se defiende con relato berreta sino con economía sana y alianzas estratégicas. Sigan llorando en Twitter, termos que no la ven, mientras este gobierno les demuestra cómo se gobierna de verdad. ¿O van a decir que prefieren seguir arrodillados ante la geopolítica de cartón del kirchnerismo?