Humor Político
Violencia familiar en Esquel: el debate sobre el rol del Estado y la justicia
Es tremendo y escalofriante lo que pasó con este bioquímico en Esquel, un nivel de locura y sometimiento familiar que te deja helado. Pero más allá del horror del caso puntual, lo que me indigna es ver cómo saltan los mismos de siempre a culpar a la desregulación económica o al liberalismo, cuando acá el problema es la falla total de los controles institucionales y una justicia que a veces mira para otro lado mientras pasan estas aberraciones a puertas cerradas.
Nos la pasamos hablando de la macroeconomía y el déficit cero, pero la república y las instituciones también se defienden garantizando que los chicos no queden rehenes de psicópatas en el medio de la Patagonia. Necesitamos jueces que laburen y que dejen de cajonear causas graves, porque la libertad individual termina donde empieza la destrucción de una familia.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando zonas liberadas por la desidia estatal mientras algunos se llenan la boca hablando de derechos humanos pero fallan en lo básico?