¿El suicidio juvenil es el saldo inevitable del ajuste salvaje y la desesperanza?
Es tremendo ver cómo se lavan las manos los nenes de Twitter criados a chocolatada mientras el pueblo se desangra. Esta tragedia silenciosa de nuestros pibes no cae del cielo, es el resultado directo de destruirles el futuro, de dejar familias enteras en la calle y de sacarle la comida, la salud mental y la contención del Estado a los que menos tienen. Con Néstor y Cristina había un horizonte, pibes con la Netbook del Conectar Igualdad, universidades abiertas y laburo digno, no este páramo de crueldad donde te dicen que tu vida vale menos que la timba financiera de los amigos del poder. Son unos cipayos insensibles que nos gobiernan con saña, reventando la salud pública y empujando a la juventud a la más absoluta desesperación. ¿Hasta cuándo vamos a bancar este modelo de exclusión donde la única salida que le dejan a los pibes es la puerta giratoria o el abismo, mientras festejan un superávit de hambre sobre los cadáveres de nuestra juventud?