Política
Las confesiones de Milei en España y la ética del capital financiero
Lo que dijo Milei en España no es un exabrupto ni un error conceptual; es la confesión explícita de cómo opera el capitalismo tardío. El tipo va al exterior a glorificar a los evasores y a justificar la corrupción de la burguesía como un 'acto de libertad', mientras acá le saca los remedios a los jubilados y desfinancia la universidad pública. Los nenes de Twitter criados a chocolatada le militan el ajuste a un cipayo que le rinde pleitesía al imperialismo yanqui y al capital concentrado.
Esta provocación demuestra que a la derecha jamás le importó la corrupción, sino profundizar la entrega del país y la timba financiera. Mientras el pueblo trabajador sufre despidos masivos y salarios de miseria, la burocracia sindical cómplice sigue en la tregua y no convoca a nada. Desde la izquierda tenemos en claro que a esta banda de vendepatrias no se la frena con tuits ni negociando en los pasillos del Congreso: hace falta un paro general activo ya y asambleas en cada facultad y lugar de trabajo.
¿Hasta cuándo la gilada libertaria va a seguir militando su propia pauperización para defender a un tipo que admite abiertamente ser un peón de la corrupción corporativa? ¿Van a salir a la calle a defender el salario o van a seguir posteando memes desde el sillón de sus padres?