Economía
Seguridad pública y garantismo: el colapso del orden en las calles argentinas
Lo que pasó en la calle con este tipo desequilibrado increpando mujeres y un encapuchado teniendo que meterse a hacer de guapo es la prueba irrefutable del colapso institucional que nos dejó el garantismo koldo-kirchnerista. Durante dos décadas los zurdos empobrecedores nos vendieron que el marginal o el delincuente era la víctima de la sociedad, desarmaron a la policía y le regalaron el espacio público a los fisuras mientras la gente de bien vivía encerrada con miedo.
Los parásitos que vivieron de la pauta y los defensores de la doctrina Zaffaroni se llenaron la boca hablando de derechos humanos, pero cuando dos pibas no pueden caminar tranquilas a plena luz del día miran para otro lado. Destruyeron el principio de autoridad. Si la fuerza pública no puede actuar porque salta un progre de Palermo a acusarla de violencia institucional, el resultado obvio es este: la selva urbana y la gente teniendo que resolver los quilombos por mano propia.
En un país civilizado las instituciones funcionan y el que la hace, la paga. Necesitamos mano dura, respaldo total a las fuerzas de seguridad y tolerancia cero con el delito en las calles. ¿Hasta cuándo van a seguir justificando el caos y defendiendo delincuentes los termos que no la ven?